Comunidades de Las Choapas denuncian daños por pozo Krem‑1

Sayda Chiñas

Coatzacoalcos, Ver.-  Los habitantes de la zona rural de Las Choapas mantienen denuncias contra Petróleos Mexicanos por las afectaciones que, aseguran, han sufrido en sus proyectos agrícolas y acuícolas debido a la contaminación que continúa emanando del pozo petrolero Krem-1.  Con las recientes lluvias, los escurrimientos y residuos se están desplazando hacia parcelas, cuerpos de agua y zonas de pastoreo.

Como medida de presión, pobladores de La Guadalupe–El Jabón bloquearon el paso a unidades de Pemex e impidieron la salida del personal que labora en la zona de pozos. Exigen que la empresa reconozca y repare las pérdidas productivas y ambientales que, afirman, se han intensificado con el inicio de la temporada de ciclones.

Los habitantes reportan ahora la presencia de “lluvia ácida”, fenómeno que —aseguran— ha provocado daños en pastizales, cultivos y viviendas.

Ganaderos de la región indican que el bovino ha resultado afectado por la quema del pasto, mientras que siembras de plátano, chile, maíz y otros productos comienzan a deteriorarse.

A ello se suma la contaminación en ríos y arroyos, la mortandad de mojarras en viveros y el daño a un pozo de abastecimiento que, según los pobladores, presenta afectaciones desde hace un año sin que Pemex haya atendido el problema.

También denunciaron derrames en el río Playas, un afluente clave para varias comunidades rurales, lo que ha agravado los daños que arrastran desde el incendio registrado el pasado 5 de marzo en los límites de las comunidades Constitución Mexicana y La Guadalupe.

Los manifestantes aseguran que, desde el siniestro, padecen problemas ambientales y de salud: dificultades para respirar, irritación en nariz y garganta, dolores de cabeza y alergias en la piel.

 A esto se suma el ruido constante proveniente del pozo, que —afirman— se intensifica por las noches, acompañado de olores fuertes que les generan malestares físicos.

Ante la protesta, personal gestor de Pemex acudió a dialogar con los inconformes y se comprometió a realizar análisis del agua, monitoreo de la calidad del aire, inspecciones en viviendas y parcelas, así como evaluaciones al ganado mediante veterinarios especializados.

La empresa señaló que responderá por los animales muertos presuntamente a causa de la contaminación, siempre y cuando se sigan los protocolos establecidos y existan evidencias técnicas que acrediten las afectaciones.

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