Jubilados de Pemex denuncian falta de médicos y medicinas.

SAYDA CHIÑAS

Jubilados y pensionados de Pemex denunciaron que en hospitales y clínicas de la empresa no hay medicamentos ni médicos especialistas, una situación que —aseguran— ha provocado muertes de derechohabientes por negligencias administrativas.

Dagoberto Martínez Galván, presidente de Jubilados Unidos en Resistencia de la Sección 11, advirtió que el sistema de salud de la petrolera atraviesa una de sus peores crisis en años.

Desde hace varios meses, los jubilados enfrentan desabasto constante de medicamentos, falta de especialistas y retrasos prolongados en la atención médica. Muchos derechohabientes deben esperar semanas o incluso meses para obtener una consulta, lo que agrava padecimientos que requieren seguimiento inmediato.

Martínez Galván explicó que, aunque Pemex reporta oficialmente un 90% de abasto, la realidad en las farmacias de la empresa es distinta: “Muchas claves están agotadas y no llegan. Hay personas que han muerto por una atención tardía o deficiente. Podemos decir que murieron por una negligencia administrativa. Aquí en la zona se jubilaron muchos médicos y no hay cardiólogo, traumatólogo, audiólogo; no hay personal especialista”.

El dirigente señaló que la falta de médicos ha provocado que el personal activo enfrente cargas de trabajo excesivas, con dobles turnos y jornadas prolongadas que afectan la calidad del servicio. “Es una gran problemática. A los médicos y al personal de salud les cargan demasiado trabajo. Si no van a tener buenos salarios y prestaciones, no les conviene trabajar en la institución y se van a la práctica privada”, afirmó.

La situación se agrava en la región sur, donde no se han cubierto las vacantes de especialistas, lo que obliga a los pacientes a trasladarse a otras ciudades o a esperar meses para una valoración. Esta falta de atención oportuna, advirtió, ha derivado en fallecimientos que pudieron evitarse.

Martínez Galván también alertó que la reciente medida del gobierno federal de reducir el monto máximo de las pensiones podría profundizar la crisis en los servicios médicos de Pemex. Según explicó, la disminución de prestaciones desincentivará a nuevos profesionistas a ingresar al sistema, lo que dejará aún más descubiertas áreas críticas de atención.

Reiteró que la situación requiere una intervención urgente para garantizar el derecho a la salud de los trabajadores jubilados y activos, así como de sus familias, quienes dependen del sistema médico de Pemex para recibir atención especializada.

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