Nahle pide al ORFIS revisar salarios en Nanchital y Poza Rica


Sayda Chiñas
Xalapa, Ver.— La gobernadora Norma Rocío Nahle García informó que solicitará al Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS) revisar el gasto corriente de los ayuntamientos de Nanchital y Poza Rica, especialmente lo relacionado con las percepciones salariales de sus autoridades municipales.
La mandataria señaló que el alcalde de Nanchital, José Luis Pérez Salinas, y la alcaldesa de Poza Rica, Adanely Rodríguez, perciben salarios superiores al suyo, establecido en 86 mil pesos por lo que pedirá que la nómina de ambos municipios sea revisada por el ORFIS.
Nahle explicó que algunos ayuntamientos han solicitado apoyo estatal para adquirir ambulancias o atender emergencias, pero les ha recordado que cuentan con presupuesto propio para cubrir esas necesidades.
“¿Qué les hemos dicho a los municipios? Que inviertan. Los municipios tienen un presupuesto para servicios y, a veces, el gasto se va en otras cosas. Una alta burocracia. Estoy viendo que el presidente municipal, síndicos y regidores de Nanchital ganan 20% más de lo que gana la gobernadora, en un municipio tan pequeño y con tantas carencias. Hay que ser empáticos, hay que ver por la población”, expresó.
En el caso de Nanchital, el alcalde percibe un salario neto de 90 mil pesos mensuales, ya consideradas sus compensaciones, así lo confirmó en una rueda de prensa.
En Poza Rica, la presidenta municipal tiene un salario neto de 121 mil pesos mensuales; la síndica, 116 mil pesos; y los regidores, 110 mil pesos, de acuerdo con cifras difundidas por medios estatales.
Durante la rueda de prensa, la gobernadora también cuestionó los salarios de los ediles de Poza Rica, incluida la alcaldesa Adanely Rodríguez, quien pertenece a su mismo partido.
Nahle subrayó que, si bien se respeta la autonomía municipal, corresponde al gobierno estatal emitir exhortos y a las instancias fiscalizadoras evaluar el uso de los recursos públicos.
En ese sentido, consideró necesario que los ayuntamientos revisen sus tabuladores salariales y, de ser el caso, se ajusten a criterios de austeridad.
