Pemex ocultó origen del derrame en el Golfo; gobierno confirma fuga en Abkatún

Sayda chiñas

El gobierno federal admitió que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México se originó en el Complejo Abkatún-Pol-Chuc de Petróleos Mexicanos (Pemex) y comenzó a registrarse el 3 de febrero, junto con otro derrame en una instalación distinta. Se presentaron denuncias penales contra los responsables y fueron separados de su cargo tres funcionarios que no informaron oportunamente a la Dirección General.

En conferencia de prensa, el Grupo Interinstitucional conformado para investigar los hechos confirmó que los datos satelitales, así como los análisis de mareas y vientos del Golfo, demostraron que el derrame sí ocurrió en una instalación de Pemex en la Sonda de Campeche y avanzó hacia las costas de Tabasco y Veracruz.

Con esta información, se descartó que el crudo que llegó a las playas del Golfo de México proviniera de un barco o de las chapopoteras naturales de Cantarell y Coatzacoalcos.

El director de Pemex, Víctor Rodríguez, explicó que el derrame fue causado por una fuga en un oleoducto ubicado en la zona de plataformas de Abkatún-Pol-Chuc, un activo estratégico de producción de petróleo y gas marino que opera desde los años 70 y 80. “No fue una plataforma donde ocurrió el incidente, fue un oleoducto de 36 pulgadas donde se presentó la fuga. Está en una zona de plataformas del activo Abkatún-Pol-Chuc, por donde pasan varios ductos”, detalló.

De acuerdo con la investigación, 11 embarcaciones participaron en las labores de contención del derrame. Sin embargo, durante tres días no se tomaron acciones para cerrar el flujo del ducto hacia el puerto de fluidos de Dos Bocas, Tabasco.

Durante semanas, el gobierno federal había descartado que Pemex fuera el origen del derrame que afectó principalmente las costas de Veracruz y Tabasco, pero la evidencia científica fue confirmada el 3 de marzo.

El jueves 16 de abril se informó que, como resultado de la investigación, se descubrió una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex “que había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas”. Los funcionarios separados ocupaban los cargos de subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; coordinador de Control Marino; y líder de Derrames y Residuos, debido a su posible vinculación con los hechos.

Entre las irregularidades detectadas por el Grupo Interinstitucional destacan:

  • Pérdida de integridad mecánica en un oleoducto y reparaciones no reportadas a la Dirección General.
  • Negación sistemática de la fuga por parte de áreas operativas, incluso en marzo, cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas.
  • Coincidencia entre el punto de pérdida de integridad del ducto y el sitio identificado por científicos como origen de la estela de aceite en imágenes satelitales.
  • Ocultamiento de al menos 350 m³ de agua oleosa recuperada en las barreras de contención.
  • Contradicción entre el reporte de un simple “lagrimeo” y el despliegue de 11 embarcaciones para contener y dispersar el hidrocarburo.
  • Decisión de no cortar el flujo del ducto de inmediato; la válvula principal se cerró hasta el 14 de febrero, ocho días después de detectada la fuga.
  • Solicitud al CICESE, emitida el 6 de febrero, para simular la dispersión del hidrocarburo y su posible llegada a las playas del Golfo.

La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, informó que el grupo científico interinstitucional, con apoyo de especialistas de centros de investigación y universidades, analizó más de 70 imágenes satelitales. Detectaron que el 4 de febrero la mancha tenía una extensión de 14 kilómetros, y para el 15 de febrero había crecido a 75 kilómetros.

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