Gastos escolares e inflación frenan al sector restaurantero en Coatzacoalcos
Sayda Chiñas
COATZACOALCOS, VER.— La acumulación de gastos por el cierre de ciclo y el regreso a clases de miles de estudiantes mantiene frenada la economía de las familias en la ciudad, afectando de forma directa la afluencia de clientes en el sector gastronómico local.
Los fuertes desembolsos destinados a graduaciones, seguidos de forma inmediata por la compra de uniformes, mochilas y útiles escolares entre los meses de junio y agosto, mermaron el presupuesto familiar, desencadenando un periodo de bajas ventas para los establecimientos del ramo.


María de Lourdes Hidalgo Carrión, empresaria restaurantera de Coatzacoalcos, explicó que el gremio ha resentido los efectos de la compleja situación económica global, reportando una notable reducción en la presencia de comensales durante las últimas semanas.
Detalló que, si bien eventos festivos como las graduaciones generan una breve derrama económica a mediados de año, el gasto posterior requerido para el inicio de clases termina por limitar el consumo diario y los paseos familiares durante los meses subsecuentes.
“Nos pega a la mayoría la cuestión de la escuela en junio y julio con la salida, las graduaciones y muchos eventos; sí hay un poquito de derrama, pero luego viene el gasto pesado de los uniformes y útiles. No puedo quejarme del todo porque seguimos trabajando, pero congregados como grupo de restaurantes sí hay quienes se quejan de cómo nos ha pegado la crisis”, comentó la empresaria.
Añadió que, aunque fechas conmemorativas como el Día de la Madre, el Día del Padre o la Semana Santa continúan representando los picos más altos de facturación anual, la temporada posterior a las vacaciones de verano suele convertirse en una de las etapas más complejas y con mayores variaciones de ingresos para el sector.
A este escenario de menor consumo se le suma un obstáculo constante para la operación diaria de los negocios: la inestabilidad en los precios de los insumos básicos para la preparación de alimentos.
Hidalgo Carrión señaló que la fluctuación de costos en productos esenciales como el tomate, la cebolla y diversas verduras se ha vuelto el “pan de cada día”. Este fenómeno responde a factores cíclicos externos como eventos climáticos en las zonas de producción, temporadas de veda para especies marinas y problemas de inseguridad que impactan directamente el trabajo agrícola.
Pese a este panorama de inflación e incertidumbre, la empresaria concluyó que el sector restaurantero local se ha caracterizado por su capacidad de resiliencia, aplicando estrategias operativas para amortiguar los costos sin descuidar el servicio a la población.
