Aulas nuevas en Capoacán siguen sin entregarse
Minatitlán, Ver. — El arranque del ciclo escolar quedó suspendido para los alumnos de la primaria José Palacio Pérez, ubicada en la isla de Capoacán, debido a que las nuevas aulas construidas para el plantel no han sido entregadas formalmente, pese a que la obra fue concluida con recursos del programa La Escuela es Nuestra.


Padres de familia y maestros expresaron su inconformidad, pues esperaban que las instalaciones estuvieran listas para este ciclo escolar. Sin embargo, la escuela permanece cerrada y los estudiantes no pudieron ocupar las aulas recién edificadas.
La directora del plantel, Blanca Marínés Luis, explicó que el pasado 2 de julio, durante una revisión realizada por personal de auditoría, se detectaron diversas inconsistencias en la obra, entre ellas grietas y fallas en un balcón, lo que representa un riesgo para la seguridad de los menores. Las observaciones, dijo, debían subsanarse en un plazo de 15 a 20 días, por lo que confiaban en recibir la escuela a finales de julio o principios de agosto, algo que no ocurrió.
Otro de los pendientes es la conexión eléctrica. Aunque ya se realizó parte de la instalación y se conectó la alimentación de media tensión, aún falta que la Comisión Federal de Electricidad coloque el medidor para contar con el servicio completo.
A esto se suma que los contratistas mantienen cerradas las instalaciones y han advertido que la escuela no puede ser ocupada hasta que se realice la entrega formal. Incluso, señaló la directora, se le pidió firmar un documento donde debía constar que las instalaciones estaban en buenas condiciones, algo que rechazó mientras persistan las irregularidades detectadas.
La situación ha generado molestia entre los padres de familia, pues los alumnos pasaron casi todo el ciclo escolar anterior en un espacio provisional, un domo donde enfrentaron condiciones poco adecuadas: exposición al sol, lluvia y frío, tránsito constante de personas y presencia de palomas. Algunos maestros incluso presentaron problemas de salud por trabajar en ese lugar.
Ante el retraso, existe el temor de que los niños tengan que regresar nuevamente al domo. Para los padres, esto representa un golpe adicional, especialmente para los alumnos de nuevo ingreso que llegaron con la ilusión de estrenar su escuela.
María del Carmen Miranda Hernández, madre de familia, relató que su hija esperaba con entusiasmo iniciar primero de primaria en las nuevas instalaciones, pero al llegar se enteraron de que no hay fecha definida para ocupar las aulas.
Los padres cuestionan que, después de soportar un año en condiciones provisionales, ahora se les pretenda enviar nuevamente al mismo espacio cuando la escuela nueva ya está construida. “Nosotros queremos hechos, no palabras”, expresó una madre al exigir la intervención de las autoridades.
La directora hizo un llamado a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, para que instruya a las dependencias correspondientes a fin de concluir los pendientes y realizar la entrega formal del plantel. Reconoció que aún faltan trámites, principalmente relacionados con el suministro eléctrico, pero insistió en que la prioridad es garantizar que las instalaciones sean revisadas y entregadas de manera segura.
Maestros y padres coinciden en que los alumnos ya esperaron demasiado y que no es justo prolongar su estancia en un espacio provisional cuando existe una escuela nueva que permanece cerrada. La exigencia, aseguran, es una sola: hechos y una solución definitiva para que los niños puedan estudiar en las instalaciones que les corresponden.
