Cañeros denuncian crisis por adeudos en el ingenio Cuatotolapan


Sayda Chiñas
Hueyapan, Veracruz. El presidente de la organización de Cañeros Unidos por la Esperanza A.C. (CUE), Juan Ariel Castro Pulido, informó que el ingenio Cuatotolapan, ubicado en Juan Díaz Covarrubias atraviesa una crisis derivada de adeudos millonarios y de la caída en la rentabilidad de la siembra de caña, situación que afecta a miles de productores de la región.
Castro Pulido explicó que el ingenio mantiene pendientes preliquidaciones lo que representaba una deuda superior a los 200 millones de pesos.
De manera reciente se firmó un calendario de pagos, donde se van a liquidar, las semanas 11, 12 y 13 a las distintas organizaciones abastecedoras de la fábrica y se cubrirá de manera gradual en las próximas 4 semanas.
El dirigente detalló que más de 3 mil 200 productores de municipios como Hueyapan de Ocampo, Acayucan, Isla, Catemaco, San Andrés Tuxtla y Rodríguez Clara resultaron afectados por los retrasos. La falta de liquidez también impactó al comercio local y a la economía regional, que depende de la derrama generada por las liquidaciones cañeras.
A la crisis financiera se sumó la presencia del insecto conocido como picudo de la caña de azúcar que comenzó a afectar los cultivos y a secar la planta, poniendo en riesgo el ciclo azucarero 2026–2027.
Además, el precio del azúcar cayó de manera considerable: los productores recibían entre 700 y 800 pesos por saco de 25 kilos, mientras que en el mercado el kilo se ofertaba en 21 pesos, presionado por la entrada de azúcar sin arancel proveniente de Guatemala.
Castro Pulido señaló que la actividad cañera ya no es redituable, pues los costos de producción aumentaron y los ingresos disminuyeron, desanimando a quienes han trabajado esta actividad durante generaciones.
Por ello, los productores analizan sumarse a un paro provisional para exigir el cumplimiento del calendario de pagos y evitar que la crisis se profundizara.
El dirigente adelantó que buscarían la intervención de la gobernadora Rocío Nahle y la presidenta Claudia Sheinbaum.
