Krem-1 libera emisiones equivalentes a 135 mil autos y evidencia riesgos del fracking en México


Sayda Chiñas
Coatzacoalcos, Ver.- En el Pozo Krem -1 se han quemado aproximadamente 252 millones de metros cúbicos de gas, dañado 270 hectáreas e impactado a por lo menos 29 comunidades en Veracruz., lo cual equivale a las emisiones de 135 mil autos. Desde el inicio de la emergencia Pemex ha mentido sobre la gravedad de la situación, difundido información incompleta y anunciado plazos de control que no ha cumplido
El pozo exploratorio Krem-1, ubicado en el ejido Constitución Mexicana de Las Choapas, Veracruz, cumple 140 días sin control desde la explosión registrada el pasado 5 de marzo.
Según un informe difundido por CartoCrítica y organizaciones de la Alianza Mexicana Contra el Fracking, e en 140 días el siniestro ha provocado daños ambientales, climáticos y sociales de gran escala, que exigen atención urgente y mediciones independientes.
Uno de los hallazgos más graves es el impacto climático generado por la combustión continua del gas expulsado por el pozo. De acuerdo con el análisis satelital del Dr. Mikhail Zhizhin, investigador del Earth Observation Group del Instituto Payne de Políticas Públicas, hasta el 6 de julio se han quemado aproximadamente 252 millones de metros cúbicos de gas.
El boletín detalla que:“La combustión de ese volumen liberó alrededor de 500 mil toneladas de dióxido de carbono (CO₂), y al considerar el metano que pudo escapar sin quemarse, el impacto se aproxima a 620 mil toneladas de CO₂ equivalente.”
“Un nuevo informe de CartoCrítica muestra información satelital de concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO₂), un gas asociado a la combustión de hidrocarburos, que advierte la posible presencia de otros contaminantes, entre ellos partículas finas y compuestos orgánicos volátiles tóxicos, como el benceno, tolueno, etilbenceno y xilenos. El benceno es cancerígeno y está asociado con leucemia, el tolueno puede afectar el sistema nervioso y las partículas finas aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares”, señala el informe.
Este nivel de emisiones equivale a las emisiones anuales de aproximadamente 135 mil automóviles, lo que convierte al caso Krem-1 en uno de los eventos de mayor impacto climático asociado a infraestructura fósil en México en los últimos años.
Además, el análisis satelital muestra daños severos en 270 hectáreas de vegetación, incluyendo suelo calcinado, vegetación muerta y áreas dañadas, lo que confirma la degradación del entorno documentada por las comunidades.
El desastre también ha afectado directamente a la población. En un radio de 10 kilómetros alrededor del pozo se encuentran 29 localidades y 3,431 habitantes, quienes han reportado enfermedades respiratorias, dolores de cabeza, náuseas, irritación de ojos, muerte de ganado, pérdida de milpas y contaminación del arroyo Armadillo, que atraviesa doce comunidades.
Las organizaciones señalan que no existen mediciones independientes que permitan conocer con precisión los contaminantes liberados ni sus concentraciones, lo que incrementa la incertidumbre y el riesgo para la salud.
Más allá de los daños inmediatos, el caso Krem-1 se ha convertido en una advertencia nacional sobre los riesgos del fracking y del modelo fósil. El documento subraya que este pozo es de tipo convencional, de menor complejidad técnica que los yacimientos no convencionales que el fracking busca explotar. Aun así, se salió de control durante más de cuatro meses, lo que evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura petrolera.
El boletín advierte que el fracking implicaría riesgos adicionales: perforación horizontal, fractura de roca, uso de grandes volúmenes de agua y sustancias químicas, generación de residuos contaminados y emisiones de metano. Además, rechaza la idea de una “extracción sustentable” basada en supuestos “químicos verdes”, señalando que:
“Sustituir algunos aditivos no evita las fugas, los residuos, el consumo de agua, las emisiones ni la ocupación industrial intensiva de los territorios.”
Las organizaciones exigen al Comité Científico encargado de dictaminar la aprobación del fracking en México que tome el caso Krem-1 como evidencia directa de los riesgos reales de la extracción de hidrocarburos, y llaman a rechazar esta técnica en todo el país. También piden atención integral a las comunidades afectadas, mediciones ambientales transparentes y una transición energética que priorice la vida, la salud y los ecosistemas.
El caso Krem-1, señalan, no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de siniestros en la infraestructura fósil del país, que incluye derrames, explosiones y fugas recientes. Para las organizaciones, este modelo energético convierte regiones enteras en zonas de sacrificio y agrava la crisis climática que afecta a las poblaciones más vulnerables.
