Maestros de UPAV rechazan nuevo contrato


Sayda Chiñas
Coatzacoalcos, Ver.- Maestros de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) en la zona sur se negaron a firmar el nuevo contrato de servicios profesionales, al señalar que elimina su antigüedad y también las prestaciones básicas.
Cerca de 400 docentes de preparatoria, licenciatura, maestría y doctorado rechazaron el documento, el cual —afirman— los convierte en prestadores de servicios, donde todas las obligaciones recaen en ellos, pero sin recibir ninguna prestación laboral.
Los académicos denunciaron que el contrato no cumple con las condiciones mínimas y vulnera sus derechos, ya que no tendrían seguridad social, antigüedad ni garantías laborales. Además, su salario dependería de la matrícula y de la asignación de horas.
El gobierno del estado envió personal de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y de la propia UPAV para solicitar la firma del nuevo esquema; sin embargo, los maestros acordaron no firmar hasta que exista una revisión real del documento.
Señalaron que, mientras la gobernadora Rocío Nahle ha dado una indicación, la SEV está actuando en sentido contrario, por lo que decidieron no aceptar los nuevos contratos.
Tras la negativa, se instaló una mesa de diálogo en la que los catedráticos entregaron una lista de inconformidades que será enviada a Xalapa para su análisis.
El contrato coloca a los docentes bajo la figura fiscal de “prestación de servicios profesionales por honorarios asimilados a salarios”, lo que implica que no se reconoce su antigüedad laboral.
Además, el documento establece que el docente “no será considerado trabajador/a”, lo que exime a la UPAV de otorgar prestaciones básicas como IMSS, Infonavit, aguinaldo, vacaciones o antigüedad.
La institución también se reserva la facultad de rescindir el contrato en cualquier momento, sin responsabilidad ni liquidación, notificando con apenas 15 días de anticipación.
Entre las causales de baja se incluyen criterios subjetivos, como “afectar la imagen institucional” o no seguir indicaciones, lo que —advierten— abre la puerta a despidos injustificados.
Otro punto que generó inconformidad es que todo el material generado por el docente, incluyendo planeaciones, contenidos e investigaciones, pasa a ser propiedad exclusiva de la UPAV. Además, los maestros quedan obligados a no utilizar información de la institución hasta dos años después de concluir la relación laboral.
