Exigen plan oficial por derrame y transparencia en diagnósticos


Sayda Chiñas
Coatzacoalcos, Ver.- La asociación civil En el Corazón Está el Cambio espera que un juez federal les otorgue un amparo para obligar a las dependencias que integran el Grupo Interinstitucional de Atención al Derrame a informar sobre los diagnósticos realizados y, sobre todo, sobre el plan de acción ante la contingencia ambiental. Así lo confirmó Juan Carlos Atzin Calderón, representante de la organización.
La agrupación obtuvo un amparo provisional tras solicitar la protección federal al derecho a un medio ambiente sano. Con base en ello, señalaron la omisión de acciones por parte de la Semarnat, Profepa, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Secretaría de Marina y demás instituciones que forman parte del Plan Nacional para la Contención de Derrames de Hidrocarburos.
Atzin Calderón explicó que el proceso inició con la exigencia a la Secretaría de Marina para activar dicho plan nacional. A partir de esa solicitud se desencadenaron otras acciones, entre ellas la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República para solicitar el inicio de una investigación penal por posibles delitos ambientales. Un día después, el 27 de marzo, la ASEA presentó formalmente su propia denuncia.
Con la admisión del amparo, todas las dependencias involucradas en el Plan Marina están obligadas a ser notificadas y rendir un informe en un plazo de 48 horas.
El activista reconoció que la limpieza de playas ha sido fundamental, pero subrayó que una contingencia por derrame requiere acciones adicionales, como la atención de humedales, la limpieza de zonas municipales donde se acumuló el residuo y la disposición final adecuada del material recolectado.
Detalló que las empresas contratadas no cuentan con permisos de Semarnat para disponer los residuos, por lo que no existe certeza sobre el sitio donde serán confinados de manera definitiva, lo que podría generar contaminación en otros predios.
“Se han recolectado más de 800 toneladas en toda la costa veracruzana, y no conocemos cuál será la disposición final adecuada de este residuo peligroso. La legislación establece que un residuo como el hidrocarburo debe tener un manejo y confinamiento adecuados”, señaló.
Atzin Calderón insistió en que no solo debe atenderse la zona costera, sino también los humedales cercanos, donde hasta ahora no se ha realizado ninguna labor de limpieza.
Afirmó que existe una omisión de las autoridades al no generar un plan integral de saneamiento, remediación y restauración tras un derrame de hidrocarburos.
Celebró que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Veracruzana se hayan sumado al grupo interinstitucional, lo que permitirá que especialistas elaboren estudios, diagnósticos y un plan de acción para atender la emergencia.
La asociación indicó que deben presentarse los estudios que confirmen si el derrame afectó o no a tres áreas naturales protegidas federales: la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano y el Parque Arrecifal Lobos-Tuxpan.
“Necesitamos conocer los estudios de los cuerpos de las especies que murieron y que el gobierno del estado asegura que no tienen relación con el hidrocarburo. Lo que sí es un hecho es que en Veracruz nunca habíamos tenido tanta mortandad de especies en tan pocos días. Nosotros sí atribuimos directamente estas muertes al derrame”, puntualizó Atzin.
