Comunidades de Chimalapas denuncian amenazas y piden presencia federal
Diana Manzo/Istmo Press
Oaxaca, Oax.– El Comité Nacional para la Defensa de los Chimalapas denunció que las comunidades de Chocomanatlán —antes llamada López Portillo— y Nuevo San Andrés enfrentan amenazas por parte de personas ajenas provenientes de Cintalapa y de un grupo delictivo identificado como Cártel Chiapas–Guatemala.


Habitantes de ambas localidades, ubicadas en el municipio de Santa María Chimalapas, en la sierra del mismo nombre, informaron que recibieron un escrito de las autoridades agrarias, mediante el cual solicitaron de manera urgente la presencia de fuerzas federales para garantizar la seguridad de sus aproximadamente 700 pobladores. Señalan que en los últimos días han ingresado personas armadas desde territorio chiapaneco.
Explicaron que, tras la detención del presidente municipal de Cintalapa, Ernesto Cruz, presuntamente por vínculos con la delincuencia organizada, diversas personas de esa región —todas originarias del estado de Chiapas— se refugiaron en los dos poblados oaxaqueños.


Los comuneros denunciaron que estos grupos están obligando a los habitantes a firmar documentos relacionados con sus parcelas, lo que podría afectar su propiedad agraria. Además, aseguran haber recibido amenazas de muerte, por lo que urgieron la intervención inmediata de autoridades federales para evitar un posible derramamiento de sangre.
Indicaron que la solicitud busca proteger a las familias, especialmente a niñas, niños, mujeres y personas adultas mayores, quienes se encuentran en riesgo ante la presencia de hombres que se identifican como integrantes del crimen organizado.
Ambas comunidades se encuentran en territorio oaxaqueño. En particular, Nuevo San Andrés fue fundado en la década de los años setenta por familias originarias de Guerrero que huyeron de su estado durante la época de la guerra sucia.
El Comité Nacional señaló que los pobladores piden la llegada de fuerzas federales —Guardia Nacional, Marina o Ejército— y no corporaciones estatales, debido a la desconfianza que mantienen hacia autoridades de Oaxaca y Chiapas.
“Lo que pedimos es prevenir un derramamiento de sangre por una posible matanza. Eso no lo vamos a permitir. Advertimos a las instancias correspondientes para que actúen y acudan. La gente desea la presencia de Guardia Nacional, Marina o Ejército para vigilar la zona, porque ambos pueblos están siendo amenazados por gente externa que quizá busca apoderarse de sus comunidades, ya que en Chiapas ya no tienen cabida”, señalaron.
