Comunidades de Pajapan dan ultimátum por derrame de hidrocarburo; advierten cierre de Boca Toma

Sayda Chiñas

Coatzacoalcos Habitantes de varias comunidades de Pajapan denunciaron que continúan las afectaciones por el derrame de hidrocarburo: hay poca afluencia de visitantes en sus playas y el material sigue recalando. Advirtieron que dan un plazo de ocho días para que se liberen apoyos contingentes a las comunidades; de lo contrario, cerrarán las válvulas del acueducto Boca Toma, que suministra agua a instalaciones de Pemex.

Comunidades costeras y pesqueras del municipio realizaron una marcha desde la cabecera municipal hasta Playa Linda para visibilizar las pérdidas económicas derivadas del derrame. Vendedores, prestadores de servicios turísticos, pescadores libres y habitantes señalaron que este año la afluencia a las playas de Jicacal y Playa Linda se desplomó, pues cada mañana siguen recibiendo restos de hidrocarburo, a un mes de la primera denuncia.

En su pronunciamiento, recordaron que las comunidades de Pajapan dependen de la pesca y el turismo. La temporada de Semana Santa, una de las más fuertes para la economía local, registró pocos visitantes y la mayoría no consumió en la zona.

Bajo el lema “Marcha por el mar y la laguna”, denunciaron que solo se entregaron pequeños apoyos a pescadores organizados en cooperativas, mientras que quienes trabajan de manera libre no han recibido atención.

También cuestionaron que el gobierno federal envíe apoyos a otros países, como Cuba y Venezuela, pero no haya tomado medidas equivalentes para las poblaciones indígenas de la Sierra de Santa Marta, donde muchas familias han dejado de consumir pescado o mariscos por temor a enfermarse.

Rechazaron además la versión oficial que atribuye la presencia de hidrocarburo a chapopoteras naturales, pues aseguran que organizaciones ambientalistas han aportado evidencia de un posible derrame en un ducto ubicado en Campeche.

Las comunidades exigen una limpieza profunda en todas las áreas afectadas —playas y la laguna del Ostión—, así como apoyo para la recuperación de manglares y la implementación de proyectos productivos.

Autoridades han informado que los trabajos de limpieza continúan de manera constante y que se ha retirado más del 80 por ciento del material derramado; sin embargo, aún se observan pequeñas trazas e hidrocarburo intemperizado.

Los manifestantes reiteraron que su plazo es de ocho días para obtener respuestas. De no ser así, tomarán nuevas medidas de presión, entre ellas el cierre de la presa conocida como Boca Toma, instalación estratégica que abastece de agua a la refinería Lázaro Cárdenas y al complejo petroquímico de Cosoleacaque.

No es la primera vez que ocurre una protesta de este tipo. En años anteriores, comunidades de Pajapan ya habían cerrado las válvulas de la presa Bocatoma, ubicada en Minzapan, que aprovecha un manantial que nace en las faldas de la Sierra de Santa Marta.

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