Hallan al menos siete cuerpos en fosas clandestinas de Jáltipan


Al menos siete cuerpos fueron hallados en fosas clandestinas de Jáltipan; familias de desaparecidos exigen acceso a la información y avances en la investigación.
Sayda Chiñas
Coatzacoalcos, Ver.– En el municipio de Jáltipan de Morelos fueron localizados al menos siete cuerpos en fosas clandestinas y se aseguraron dos viviendas presuntamente utilizadas por un grupo delictivo dedicado al secuestro, la extorsión y el homicidio.
Fuentes policiales confirmaron que las diligencias, realizadas por la Fiscalía General del Estado durante el fin de semana, permitieron ubicar restos humanos en distintos puntos de dos predios situados entre las localidades de El Cocuite y Emiliano Zapata. La zona permanece resguardada por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Policía Estatal, debido a que ya había sido señalada en investigaciones previas.


La intervención se derivó de la información proporcionada por el empresario Antonio Escobar, quien días antes había sido privado de la libertad en Cosoleacaque y logró escapar gravemente herido. Antes de fallecer en un hospital de Coatzacoalcos, aportó datos clave sobre el sitio donde estuvo cautivo, lo que permitió avanzar en la investigación.
Este martes se ejecutaron dos órdenes de cateo en las que se hallaron nuevos indicios de fosas clandestinas. De manera preliminar, se estima que podrían corresponder a al menos siete víctimas.
En este mismo punto, en julio de 2024 fue localizado el cuerpo calcinado de un taxista de Jáltipan dentro de su unidad. Un año antes, en noviembre de 2023, también se abandonó un taxi de Sayula de Alemán cuyo conductor había sido privado de la libertad y posteriormente asesinado en San Juan Evangelista.
Los restos recuperados fueron trasladados al Servicio Médico Forense, donde se presentaron familiares de personas desaparecidas para exigir transparencia en la identificación. Entre ellos se encuentran los familiares de Víctor Hernández, Ángel Alexis Cortés y Manuel Arnoldo Carmona, desaparecidos el 7 de abril del año pasado.
Las víctimas fueron sacadas de sus hogares por un grupo armado, bajo un modus operandi similar al utilizado en los secuestros de dos empresarios y un taxista en Cosoleacaque.
Ruperto Cortés, padre de Ángel, pidió acceso al predio para identificar prendas de vestir que permitan confirmar si los tres jóvenes se encuentran entre los restos hallados. Recordó que el teléfono celular sustraído el día de la desaparición marcó su última ubicación cerca de la comunidad de El Cocuite.
Alejandra Padua, madre de Ángel, lamentó la falta de avances a casi diez meses de la desaparición.
“Han sido diez meses de no saber nada. ¿Qué pasó con mi hijo? Se lo llevaron como un delincuente y mi hijo delincuente no era. Desde octubre así nos traen: que está en investigación, en investigación y nada de avances”, expresó.
